Con la unidad de corazón, las aspiraciones de los dominicanos serán una realidad

NEW YORK.- Algunos pensaban que esto no era más que una simple llovizna. El tiempo les ha hecho darse cuenta de que somos una ráfaga huracanada que recorre el país por los cuatro costados y llega con su mensaje refrescante, enarbolando propuestas de cambios y soluciones para los males que afectan, hoy por hoy, a la República Dominicana. Vientos de condena a la corrupción e impunidad, al abuso de poder, a la repartición de los bienes del pueblo entre una camarilla de mafiosos, a la inseguridad ciudadana, al pisoteo de nuestra Carta Magna, nuestro suelo y nuestra nacionalidad.

Esos vientos vienen siendo dirigidos de manera valiente y decidida por Ramfis Domínguez Trujillo y una dinámica plataforma política en la que descansa la importante labor de sumar esfuerzos e incrementar el apoyo de toda la población en aras de hacer realidad, en el 2020, la toma del poder político para comenzar a implementar, de una vez por todas, los cambios que requiere nuestra afligida Nación.

Pero es importante hacer conciencia de que esos logros solo serán posibles si aunamos voluntades en una sola dirección. Cada miembro de este conglomerado debe fijar su atención en el sentido de no dejarse llevar por apariencias y fantasías: estamos luchando por un cambio real en nuestra patria, por un futuro mejor para nuestra gente; por ello, la unión debe ser masiva y única.

Hay que entender que este movimiento incluye a un sinnúmero de dirigentes y líderes locales que comenzaron su esforzada labor hace mucho tiempo, a quienes debemos respetar y emular. Algunos llegaron sobre la marcha y otros más se han ido adhiriendo, poco a poco, para engrosar las filas del ejército de fieles guerreros y guerreras que ha de llevar a Ramfis Domínguez Trujillo al poder.

Pero, por sobre todo, hay que respetar las enseñanzas de quienes fueron los pioneros de este movimiento y entender que todo el que se monte en el caballo y aspire a ver un cambio en la Patria, debe estar dispuesto a darlo todo por el triunfo de Ramfis como Presidente, como nuestro representante y nuestro líder en el gobierno.

Como todos saben, la oleada desatada por el aumento de la popularidad de nuestro líder y candidato ha dado lugar a la creación del Frente Nacionalista Opositor (FRENO), como un organismo que centraliza a todos los movimientos que simpatizan con esta causa. Pero entendemos que la entidad que encabezan Hilario Castillo como presidente y Robert Casado como Vicepresidente, en la ciudad de New York, debe mantenerse orientando de manera directa a los miembros que de ella dependen. Igual ocurre con la estructura denominada Mujeres con Ramfis, encabezada por Melania Ramírez (Presidenta) y Aura Marrero (Vicepresidenta).

La orientación adecuada solo puede lograrse si mantenemos abierto un mecanismo que nos permita asesorar adecuadamente a nuestra membresía. Solo así podemos lograr que el mensaje llegue a cada persona de manera efectiva al tiempo que se respetan los niveles jerárquicos.

Cada persona debe atender las orientaciones y directrices de su líder inmediato. Nuestra meta debe ser unir voluntades, educar e inculcar las destrezas a las nuevas generaciones que cada día se suman a este movimiento, de suerte que el partido se fortalezca, tanto en lo cuantitativo como en lo cualitativo: el país necesita un cambio general y debemos de estar en capacidad de poder enfrentar esas necesidades.
Se debe fomentar un liderazgo de hermandad, porque los cargos son para mantener y fomentar la unión y el respeto. Para mantener encendida la llamarada del triunfo debemos escuchar las voces de los lideres y directivos de nuestra entidad y mantenernos unidos en una sola dirección. Hay que entender que las cosas se hacen por escalón y que se deben agotar los procesos y las etapas. Una cadena está formada por una infinita cantidad de eslabones, pero cada uno de ellos debe tener una solida consistencia que no permita fisuras ni debilidades que le hagan fracasar en su objetivo central.

De igual manera, entendemos que las ambiciones individuales y las actitudes personalistas deben dejarse a un lado, sin hacerle caso a quienes quieren disgregarnos, puesto que en la unión es donde reside la fuerza. Nuestra única meta debe ser mantenernos unidos en base a las orientaciones del líder máximo, que lo es Ramfis Domínguez Trujillo.

Cada condado tiene su líder inmediato, en quien recae la orientación de su militancia. Por ello, debe prevalecer la disciplina y el respeto que corresponde a dicha jerarquía. Cuando llevamos orientaciones a la base pasando por encima a sus respectivos dirigentes estamos dejando de lado el respeto y consideración que se merecen tales personas: La ignorancia puede conducir al fracaso.

Por tanto, queremos finalizar estas palabras llevando un mensaje de aliento basado en la unidad, el respeto mutuo y la disciplina. La unión de corazón es lo que permite ver cristalizados los logros y aspiraciones de un pueblo.

Sigamos adelante, aportando nuestra cuota de tiempo, esfuerzo y capacidad de trabajo para obtener, en las elecciones 2020, el ansiado logro del triunfo de nuestro candidato Ramfis Domínguez Trujillo, en la Presidencia de la República Dominicana!

Por Aura Marrero