La Política: la verdadera fábrica de millonarios

¿Cuál será el secreto de nuestra economía, que transforma tantos políticos pobres en millonarios y en tan poco tiempo?

Félix Quiñones

Se me irrita la piel y hasta la conciencia cuando leo la tabla de clasificación de los países con la mayor riqueza del mundo, pero, no puedo evitar hacer la comparación. Porque no hay forma de entender ¿cómo es que nuestra República Dominicana, teniendo un suelo tan pródigo y fecundo, con tantas bellezas en su geografía y habitado por tanta gente buena, sea uno de los mas pobres?

Un país que alberga en su territorio minas de níquel, oro, plata, cobre, gas natural, titanio, hierro, bauxita, ámbar, sal, yeso y hasta petróleo, en por lo menos 24 de sus provincias: ¡NO PUEDE SER POBRE!

El TABACO, por ejemplo, nos coloca en el puesto #1 de exportación en el mundo, produce cerca de los $900 millones al año en divisas, es fuente de trabajo para mas de 100,000 dominicanos y ocupa unas 125,000 tareas de tierra de cultivo.

El CACAO, un cultivo tradicional clave que nos mantiene en el puesto #10 de los países productores a nivel mundial, en el #15 en lo que se refiere a la exportación de cacao “orgánico” y en el #2 en el renglón de “cacao de calidad”, genera alrededor de $300 millones al año, ocupa 2.5 millones de tareas de tierra, pero, emplea a mas de 300,000 personas.

El BANANO, otro cultivo nacional, nos mantiene en el puesto #9 de países exportadores, aun siendo nosotros muy pequeños, casi diminutos. Nótese que dos terceras partes de las naciones del mundo, tienen mas territorio que nosotros.

Otros productos agrícolas como, el AGUACATE y el MANGO, mantienen un franco ascenso, en materia de exportación y producción de divisas; aunque otros dos, como el CAFÉ y la CAÑA DE AZUCAR, ya han dejado de pesar en la economía dominicana, debido principalmente, a dificultades generadas por las enfermedades agrícolas y la competencia de otras fuentes productoras de sirup.

Todos los vegetales y hortalizas que consumen los mas de ocho millones de turistas que recibimos cada año, son cultivados en el país. Y lo propio pudiera suceder con la alimentación de la población, a no ser porque los gobiernos nuestros incentivan las importaciones de ciertos productos básicos, sólo para que las “mafias empresariales gobiernistas” se lucren.

Un país, que como RD disponga de una enorme factoría captadora de divisas, como lo es el TURISMO, no puede ser pobre. Para que tengamos una idea, sólo en el año 2018 cerramos con la cifra record de 8,568,888 turistas, que visitaron nuestro territorio. Según datos locales del Banco Central, hay claras evidencias de que seguimos siendo uno de los destinos mas atractivos para vacacionar.

Las ZONAS FRANCAS, aunque no producen empleos de calidad, sirven de sostén al 7% de la fuerza laboral nacional, albergando a mas de 500 empresas, en unos 50 parques industriales, todos de capital combinado.

Hay dos ejemplos mas, que son indicadores claros de lo que es la riqueza del país. Sin embargo, también evidencian el desorden con que el Estado maneja los cuantiosos recursos nacionales y al final, la imagen que sale al público es, que somos “infinitamente pobres”. ¡BARBAROS!

El primero: el sistema de salud, sustentado por el presupuesto nacional, da asistencia médica de emergencia y ambulatoria a mas de dos millones de extranjeros (en su mayoría haitianos) que de manera “ilegal” residen en nuestro territorio. Para hacer esa obra de caridad humana, hay que ser un país “inmensamente rico”, aun y cuando sea, “caóticamente administrado”.

El segundo, es el mas doloroso, no por la “pobreza” que demuestra, pues, es todo lo contrario sino, por la “injusticia” que encierra el trato que le da el Estado dominicano a los residentes del Exterior. No hay un solo país en el mundo que reciba tanto dinero de la gente que -por la mala administración de los políticos- se ha visto forzada a abandonar su tierra, como recibe RD.

Y claro, no voy a dar detalle de los miles de millones de dólares que recibe el país de sus exiliados económicos, porque es un tema muy sensible y de carácter patriótico y familiar. Nosotros no queremos salir de nuestro lugar de nacimiento, todo lo contrario, el Gobierno nos empuja a hacerlo, con el maltrato social que da a toda la población.

Con este artículo, estoy tratando de presentar la situación de nuestro país, con sus altas y sus bajas. Sus aspectos negativos y los muy positivos, que son muchos. Si pasamos un balance, tendremos que concluir en que la República Dominicana es:

“un país inmensamente rico, pero, pobremente administrado”

Y ¿por qué sucede eso?

Porque nuestra clase política va al poder, simplemente, a hacerse millonaria en el menor tiempo posible; y claro que lo consiguen.

Por Félix Quiñones

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