Las auditorias forense y de cumplimiento

Julio Gutiérrez

SANTO DOMINGO, RD.- Todo aquel recurso (material, humano y servicio) que se pueda inventariar, exige una adecuada administración que preserve su integridad; por lo tanto, debe permitir ser controlado y, por ende, genere por parte de los interesados, que se produzca el proceso de auditar. Con esta introducción, deseo conceptualizar y ofrecer varias definiciones del término auditoría que tanto auge ha tomado en los últimos tiempos.

El origen de la palabra auditoria data de tempos remotos, desde que el hombre empezó a intercambiar (trueque) objetos o mercancías por otro tipo de utensilios o alimentos. En realidad la función de auditar no hubiera adquirido relevancia sino se llevaran registros de los intercambios; es decir, si en aquellos tiempos no se “contabilizarán”, en piedras, papiros o cualquier superficie que dejara el histórico de las transacciones realizadas.

Se podría decir que sin la Contabilidad no sería posible realizar un proceso de auditoría, ya que las operaciones de cualquier entidad, ya sean personas física o jurídica, deben ser debidamente ordenadas y archivadas, para poder ser sometidas a la experticia o fiscalización de un auditor.

Cualquier proceso que implique el análisis, la investigación, la verificación, el examen de las causas y efectos de un hecho al margen de la ley, que determinen la evaluación de los hallazgos, están dentro de las pautas que un auditor debe establecer, dentro del marco de su gestión. Los tipos de auditorías se enmarcan según la actividad que se desee fiscalizar, por lo que, tenemos las auditorías medioambiental, social, interna, externa, informática, forense y de cumplimiento.

De los tipos de auditorías indicados, las dos que reúnen todos los procesos de fiscalización, son la forense y la de cumplimiento. La auditoría forense, antaño era ligada, exclusivamente, con la medicina, cuyo objetivo requería precisar las causas de la defunción de un ser humano. En la medida que los pueblos eran organizados en sociedades funcionales, este tipo de auditoría empezó a utilizarse para esclarecer situaciones delictivas en el ámbito de la justicia. En la actualidad la auditoría forense adquiere una mayor relevancia, pues su misión es detectar casos de corrupción administrativa.

El auditor forense en su investigación, no persigue al infractor, son los hechos que inducen y lo detectan al involucrarse en coimas o sobornos, ya que en Contabilidad hay un principio que dice: “quien da y quien recibe”; es decir, nadie recibe soborno de la nada. También, el experto forense puede determinar maniobras como el peculado y la malversación de fondos, utilizando mecanismos como el reporte denominado “origen y aplicación de fondos”. Otras desviaciones funcionales son la prevaricación y el cohecho, cuyas manifestaciones dolosas son identificables, debido a que en ambos casos el causante ejerce determinada presión o prepotencia para alcanzar sus objetivos. No mencionamos el nepotismo, en el sentido de que, en nuestro país, es una práctica habitual de los políticos con funciones administrativas, colocar a familiares, amigos y adláteres, en posiciones privilegiadas, sin cumplir determinados requisitos del cargo.

La auditoría de cumplimiento es la más exigente de todas las auditorias, ya que el auditor actuante es corresponsable de las salvedades o inexactitudes no detectadas en la persona (física o jurídica) auditada, conforme lo estipula el Artículo 3 de la Ley 155-17 sobre Lavado de Activos, Financiamiento del Terrorismo y Proliferación de Armas de Destrucción Masiva (LA/FT-PADM). En tal sentido, la Auditoría de Cumplimiento tiene como finalidad la revisión de los documentos que soportan legal, técnica, financiera y contablemente las operaciones de la entidad, con el propósito de determinar si los procedimientos utilizados y las medidas de control interno están de acuerdo con las normas, leyes, disposiciones estatutarias que le son aplicables y, si los procedimientos están operando de manera efectiva.

Ante los escenarios descritos, relacionados con las aplicaciones de las auditorías forense y de cumplimiento, aplicables a las instituciones del sector público, es recomendable que las auditorías forenses sean ejercidas por la Cámara de Cuentas y la Contraloría General de la República, se encargue de las auditorías de cumplimiento. Si este mecanismo se hubiera implementado años atrás, el pueblo dominicano no habría sufrido la firma de un contrato 97 % para una parte y el 3 % para nosotros; por otra parte, los casos de sobornos se hubieran detectado con la verificación de los procedimientos de licitación., en especial las adendas.

Por Julio Gutiérrez Heredia, CPA
Miembro 1001 del ICPARD
Auditor Forense

0 0 vote
Article Rating

Deja un comentario

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments

Related Posts

0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x