Declaración de Rosa Hernández, mamá de Rosaura Almonte (“Esperancita”)

Rosa HernandezQuiero justicia por el caso de mi hija, Rosaura Almonte Hernández (Esperancita). El mundo tiene que saber qué pasó con mi hija. El anterior código penal mató a mi única hija, lo único que tenía, por eso había que cambiarlo. Por ese código penal los médicos destruyeron a mi hija y me destruyeron a mí. A nadie le importó nunca la vida de mi niña, solo les importaba ese embarazo que estaba enfermo, igual que mi hija. Ese embarazo apenas tenía tres semanas de gestación, pero para todos era más importante que mi niña, que era linda y fuerte y tenía tantos deseos de vivir.

¿Quién sabe las mujeres, y las niñas y adolescentes que han dejado morir por ese código penal? Yo no voy a permitir que otras madres y mujeres pasen por lo que yo estoy pasando. Todos mis sueños y mi vida se fueron con mi hija que iba a tener 19 años el pasado 2 de abril, pero ya no está. No voy a descansar hasta que se haga justicia. Cada día me doy cuenta para quién es la justicia en mi país. Claro, mi hija no era hija de un alto funcionario del Estado ni de un narcotraficante perdido en dinero. Era simplemente hija de una pobre maestra de pocos recursos, de una familia humilde que ni al Estado ni al personal médico, debido a esa ley, le importaba. Porque aquí un maestro es nada.

El caso de mi hija sigue estando bajo investigación ante la Fiscalía del Distrito Nacional, yo le pido a la justicia dominicana que no me falle. Igualmente le pido al Tribunal Constitucional que no eche para atrás la ley que despenaliza el aborto, para que ninguna otra niña o mujer muera y ninguna madre tenga que pasar por lo que yo pasé.

Hechos del caso Rosaura (conocida como Esperancita)

Rosaura Almonte Hernández, conocida por la opinión pública como Esperancita, era una menor de 16 años que en julio de 2012 fue hospitalizada con un diagnóstico de leucemia aguda y presentaba un embarazo de siete semanas.

Veinticuatro días después del ingreso de la joven, el centro hospitalario inició el tratamiento de quimioterapia pero sin interrumpir el embarazo, por el temor del personal médico de incurrir en un delito.

Debido a las leyes restrictivas sobre aborto existentes en ese momento en República Dominicana, Rosaura falleció en el Centro Hospitalario Docente SEMMA la madrugada del 17 de agosto del 2012, como consecuencia de una hemorragia masiva.

En julio de 2013, Rosa Hernández, madre de la menor, interpuso todos los recursos legales posibles para que se aclare lo que se hizo mal y se establezcan las sanciones correspondientes, de modo que casos como el de su hija no vuelvan a ocurrir en República Dominicana.

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