El “hombre” y el siglo

Narciso Isa Conde

Narciso Isa Conde

Recuerdo que en el acto solemne organizado por la Universidad Autónoma de Santo Domingo-UASD en su primera visita al país (1998), ocasión en que Fidel recibió el doctorado “honoris causa” y la espada de la Restauración entregada por Silvano Lora, una señora exclamó:

“Fidel, eres el hombre del siglo XX” y él sotorriento respondió: “pero hubiera preferido nacer en el próximo”, en obvia referencia a las vicisitudes de las revoluciones pro socialistas en medio del colapso del “comunismo” euro-oriental y a las potencialidades del siglo XXI para el relanzamiento del proyecto liberador de la humanidad.

A continuación, en el contexto de una profunda crítica a la evolución del capitalismo y de su altísima valoración de Marx, acompañadas de oportunas referencias a las dificultades del socialismo, Fidel me miró –yo estaba sentado frente al podio- y exclamó:

“…si Isa, porque Carlos Marx sabía más de capitalismo que de socialismo”, en clara alusión al poco desarrollo de su propuesta socialista-comunista, pese a su extraordinaria justeza. A la todavía débil elaboración teórica y poca experiencia para producir y hacer crecer un viraje tan radical y una transición revolucionaria tan compleja en un mundo predominantemente capitalista-imperialista.

Reflexión propia de un gran revolucionario y pensador socialista, sin dudas entre los más grandes del siglo XX: Lenín, Rosa Luxemburgo, Mao, Gramsci, Ho Chi Ming, Che Guevara… cada quien con su especificidad colosal, y Fidel y el Che los que más llegaron al alma de la humanidad y a todas las civilizaciones contemporáneas.

Bastante tuvo que ver tal fenómeno con sus respectivos e impactantes carismas en un periodo de especial despliegue de la crueldad imperialista del capitalismo y del consiguiente anti-imperialismo internacionalista, el salto en las comunicaciones, el desafío de la primera revolución anti-capitalista en el Hemisferio Occidental a 90 millas de EEUU, cuyas energías -aun sufriendo sensibles desgastes- no se agotaron hasta empalmar dos siglos de luchas; recreando nueva oportunidad para rearmar el proyecto socialista estropeado en el siglo XX por una influyente modalidad estatista-burocrática de socialismo, negadora del poder de los soviets y de la necesaria extinción paulatina del Estado formulada por Lenin, negadora de poder y democracia popular.

Oportunidad que ya no emplaza a esa generación heroica históricamente condicionada por el declinante “Socialismo de Estado” (derivado de la experiencia soviética post leninista); si no a las nuevas generaciones que decidan -para sobrevivir- rearmar la lucha contra este capitalismo imperialista decadente e insoportable, y recrear alternativas que lo reemplacen.

Por Narciso Isa Conde

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