Dominicanos en el exterior

La convención del PRM en Nueva York

Nueva York es como el termómetro de la política dominicana. Lo único es que a veces, está ajustado en grados Fahrenheit y las lecturas lucen un tanto o bastante desproporcionadas. Para muestra un botón: el que se lleva de la efervescencia que muestra la candidatura del “nieto del hombre” en los medios de comunicación en Washington Heights, apuesta hasta su casa a la pata de ese gallo; aunque sabemos que nunca lo aceptarán en la gallera. Es que por aquí nada es muy largo o demasiado corto. Aquí se vende el “medio galón” al igual que las miniaturas; y se paga por el buen whiskey, lo mismo que por el “Carta Real”, si apareciera.

Imagino que mis amigos entienden exactamente lo que intento decir en este primer párrafo: en Nueva York, no se respetan extremos. Y cuando les digo que somos, en cierta forma, la mejor muestra del sentir nacional, usted tiene que leer con cuidado el tablero, porque o lo multiplicamos por veinte o lo despreciamos hasta el 5% de su valor. Pero siempre lo hacemos con la mejor intención o con la mayor pasión, porque por algo somos dominicanos.

Rolando Robles

Y la pasada convención interna del PRM en esta ciudad, es la muestra mas exacta, no solo de lo que piensa el residente del Exterior sino, de cómo ven los perremeístas el futuro de su partido y del país. Si tuviera que hacer un listado de los aspectos mas destacados de este evento, tan controversial y tan discutido, no termino nunca. Solo les voy a referir algunos comentarios y sus implicaciones:

• Mas allá de si usted sigue o no a Luis Abinader, tiene que aceptar que fue una convención muy exitosa, porque lo que está en juego es la capacidad de los partidos políticos para tomar sus propias decisiones, sin que el Gobierno se entrometa. El PRM cumplió y le ha hecho un gran favor al sistema de partidos dominicanos, aunque ni lo entiendan ni se lo agradezcan.

• Los números de aquí, al igual que los de allá, no son publicables ni tampoco importantes. Aun con el mal manejo de los resultados por parte del “vate insigne” que medio se descarriló, la gente de Luis quedó “más que bien” a la luz de dichos resultados finales.

• Los danilistas le entraron al proceso en seguida, mientras que los leonelistas, muy políticamente, guardaron silencio ante el montaje de las “primarias cerradas” de la oposición, cuyo éxito le conviene a Leonel mas que a nadie; y salvo algunas voces sin control -de esas que nunca distinguen la táctica de la estrategia- los principales dirigentes se comportaron como debían.

• El caso es que aquí en NYC, se sabe quién ganó y quién perdió. Y se sabe también, quiénes “ganaron perdiendo” y quienes perdieron para siempre en la Seccional; aunque si Abinader gana, es seguro que guisarán con tres sazones.

• Ganó Domingo Peña, que de 2 votos (1%) en su parcela, pasó a 39 votos (5%) en el partido.

• Ganaron “La Beba” y Juanita Martínez, las mas votadas a las vicepresidencias y las subsecretarías.

• Perdió mi amigo Francisco Roa, porque sus dos gallos se los mataron; en buena pelea, es cierto, pero como las apuestas eran tan altas, las pérdidas resultan incalculables; dicen mis fuentes.

• De la gente de Hipólito, pasaron tres: la pareja del siglo, Pedro y Yahaira; y una que yo espero no sea la misma persona que le dio una “pela de lengua” a Tita Soldevila, según un audio muy indecente que me mandaron por whatsApp. Suerte que la Soldevila es una dama de tachones parejos y ruedo pesado, muy pesado.

• Imagino yo que vendrá una disculpa pública; digo, si es que de verdad están en búsqueda del poder.

• De doce posiciones, Luis le ganó nueve a don Hipólito. Y eso dice algo, algo muy preciso.

• Hay tres amigos míos que, según los perremeístas, son los grandes perdedores. Porque los quiero a los tres parejo, no los voy a mencionar, pero debo recordar que nunca han estado sentado en la misma mesa, los tres al mismo tiempo. Parecen músicos de un “ven tú”, que después de la fiesta se separan de nuevo.

• Las malas lenguas también dicen que los grandes ganadores fueron La Beba y su consorte. Ella, porque les ganó a los otros y él, porque perdieron los otros. Pero detrás de todo esto, parece que hay un “viejo zorro”, cuyo pelaje no alcanzo a distinguir.

Ya con los hechos consumados, hay que interpretar las consecuencias en el plano inmediato y futuro de estos resultados tan esperados como complicados. Se advierte que hubo ciertas infidelidades en el voto presidencial. Parece como si se pretendiera castigar a Güicho Ducasse, votando por los otros dos. Dado el hecho de que el peso de los dos candidatos neutros a la Secretaría General, Raysa y Jaquez, es muy superior al peso del doctor Peña -también neutro- en la boleta presidencial; los números como que no compaginan. Lo que no se pudo saber es cuál fue el delito de Ducasse, para negarle el voto del hipolitismo tradicionalista. ¿Qué habrá pasado allí, que nosotros no sabemos?

En cualquier escenario, Neftalí Fuerte y John Sánchez, es la mejor yunta para mover la carreta del PRM en NYC. Una combinación que se anticipaba; simplemente, los “viejos gurúes” fueron sustituidos por la “nueva ola”, al margen de si estaban con Abinader o con Mejía, algo que acompasa con la marea que se supone desborde la candidatura de Luis, si es que nos llevamos de estos resultados en Nueva York. El problema es que los “voticos” del Exterior no deciden nada; pero la opinión de los que vivimos por aquí sí.

¡Vivimos, seguiremos disparando!

POR ROLANDO ROBLES

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