Entropía: desorden cultural dominicano

Johnny Sánchez

FLORIDA.- “La titánica tarea de cambiar la mentalidad y las conciencias de las personas es lo único que nos permitirá superar el subdesarrollo, la miseria económica, social, política y humana a la que el populismo estilo PLD, condena a dominicanos”. Gloria Alvarez

En República Dominicana, la justicia no es equitativa ni justa en la aplicación de las leyes; más bien es clasista.

De los casi 49 mil presos que hay en el país más del 98% son pobres, preventivos, por demás, sin sentencia final en sus contras.

En una cárcel para 1,800 personas hay ocho mil, hacinados, viviendo como animales.

A los grandes jefecitos, los envían a cárceles especiales con televisores plasma de 60 pulgadas, aire acondicionados, inversores o plantas eléctricas y celulares para que estén permanentemente comunicados.

Reciben visitas diarias de sus amigos, hijos, esposas y amantes.

Debe producirse un cambio político para que haya un cambio en el aparato judicial.

La judicatura tiene que ser independiente económica y políticamente para que se haga justicia en todos los casos, no en algunos.

Para que todos seamos iguales, y no que unos iguales sean más iguales que los demás.

Con el PLD en el poder no es posible que la judicatura cambiará nada de su presupuesto, lo tienen maniatados.

Joseph Schumpeter, decía, las masas no desarrollan ideas propias, sino que siguen aquellas ideas puestas de moda por los intelectuales, y estos, en general, son hostiles al capitalismo porque va en su interés el organizarse para activar el resentimiento en contra de él.

La historia de América Latina da la razón a Schumpeter. Como hemos visto en el capítulo anterior, toda la teoría de la dependencia que arruinó a América Latina durante décadas fue promovida y desarrollada por intelectuales altamente preparados e inteligentes que buscaban posiciones de poder e influencia.

Hoy vemos que miles de académicos e intelectuales apoyan a nuestros líderes populistas de vocación totalitaria, a cambio de un cargo, contrata o beneficio personal.

Esto no cambia, los de la oposición se pasan al continuismo y viceversa, solo es colocarse en posición

de manejar fondos y subir sus egos, el pueblo que sigua esperando promesas.

Voto por Jesucristo, ese no te defrauda.

Por Johnny Sánchez

Related Posts