Economía detallada, sin Sofismas, ni Analogías

Johnny Sánchez

¿Qué sucederá con el valor del dólar en el 2020?

¿Cómo evolucionará la inflación?

¿Cuánto aumentarán los salarios, según los acuerdos?

¿Se frenará la pérdida de puestos de trabajo y comenzarán a crearse algunos nuevos en sector privado?

¿El gobierno engordará las nominillas para amarrar votos?

El 72% de los dominicanos afirmaron en nuestra encuesta radial que “la economía de la calle”, la que se ve con los propios ojos, la que se habla en los colmadones, en el barrio, el trabajo, la que se percibe en su propia actividad, está “fría”. Los números les dan la razón. BanCentral dice otra cosa, todo esta super bueno y los bancos y turismo, creciendo como locos.

Pero, la verdad es que el consumo masivo se contrajo 7% en el primer trimestre del año 19. Y en bienes durables la caída osciló entre 15% y 20%, según el rubro, solo comestibles y vicios aumentaron, claro es darle al pueblo, pan y circo, para mantener en el poder a los jefes.

Al consumo, desde hace exactamente un año, comenzaron a faltarle tres cosas: dinero, crédito y deseo. Este triple impacto se agudizó con el correr de los meses y se profundizó desde finales de agosto de 2018, cuando el dólar parecía tener vida propia Los anuncios de inyección, no contraían la demanda. Todos los actores de la economía actuaron a la defensiva.

En general, hasta ese momento habían sido prudentes en el traslado de la devaluación a los precios. La “inflación de bolsillo”, qué es lo que efectivamente pagan los consumidores por lo que compran, fue un 5% en el tercer trimestre de 2018. Muy alta, pero “manejable” por una sociedad acostumbrada a convivir con ayudas de fuera, (remesas); del Estado con su solidaria, y de las rifas con sanes.

A partir de entonces el traslado fue mucho más lineal. Subía el dólar, subían los precios. Lo demuestran los datos. Los consumidores gastaron un 10% más por sus compras de alimentos, bebidas, cosmética y limpieza en este primer trimestre que un año atrás.

Está totalmente verificado que para lo que perciben en su realidad cotidiana los ciudadanos, “dólar” e “inflación” van de la mano. Interrogados sobre qué sucedería con el precio de ese gran “metro patrón” de la economía dominicana que es el dólar, habiendo llegado a $50, el 66% dijo que continuará subiendo.

El 50% prevé que subirá mucho -$50 o más-, y el otro 16%, que iría a $56 o $57. El resto lo ve estabilizandose en 55%.

Es decir, la expectativa de devaluación sigue siendo fuerte en una sociedad que no ve que esta variable tan crítica esté bajo control. Es lógico entonces que al indagar qué los haría pensar que la economía empieza a mejorar, el 39% diga: “Que comiencen a soltar los billetes de reelección y que todo suba en las tiendas”.

Esta parecería ser entonces la condición de hierro para que el consumo dé “señales de vida”. Pero no la única.

Desde el punto de vista económico, podríamos decir que esta es la parte de “costos” de la ecuación. La fórmula completa para proyectar los resultados debe incluir naturalmente su contraparte, qué son los “ingresos”. Y es aquí donde valdrá la pena poner el foco en los meses por venir. Insisto, siempre y cuando la variable “costos” logre estabilizarse.

El triple impacto que atentó contra el consumo y generó múltiples “puntos de dolor” en la sociedad recibirá a partir de mayo 2020, dependiendo de resultados electorales unas dosis relevantes de “analgésicos”.

Comencemos por el sector privado. A este mercado le falta una masa de dinero muy importante. Que llegará más temprano que tarde.

Habrá negociaciones arduas. Seguramente, desparejas entre los sectores y los tamaños de empresas. Algunos tienen más resto que otros.

Pero finalmente, en algún momento de los próximos seis meses, los “sueldos nuevos” estarán en la calle y, si se conjugan con un dólar y una inflación más nivelados, se van a notar.

¿Ahora entienden economía, con palabras de a centavo?

POR JOHNNY SANCHEZ

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