Opiniones

El dinero en efectivo una especie en vía de extinción

Todo aquel que observa o analiza un balance general, el primer renglón que aparece se conoce como “efectivo en caja y bancos”, cuyo componente principal es el dinero en efectivo. Para que el dinero, ya sea en efectivo (monedas y billetes) o representados en cheques y transferencia, ocupe en la actualidad la importancia dada por los seres humanos, tuvo que experimentar situaciones que datan antes de nuestra Era.

Dos mil quinientos años Antes de Cristo, el trueque era la forma de intercambiar bienes entre las comunidades antiguas. Este procedimiento generaba mucha disparidad entre los involucrados, ya que en muchas ocasiones quien recibía una mercancía, consideraba que no tenia el mismo valor de lo entregado. Esta situación perduró hasta los siglos VII y VI Antes de Cristo, con la aparición de una pieza de metal, regularmente, de forma redonda, denominada moneda. Las características y funciones de la moneda fueron adquiriendo diversas formas de acuñamiento y uso del metal utilizado, para convertirse en un medio de pago, por lo que, debido a estas condiciones, adquirió en nombre de dinero.

Junto a las monedas, se originaron los papeles moneda. De acuerdo con los historiadores, este tipo de dinero, se conoció primero en China durante la dinastía Tang, en el periodo del 618 al 907. En Europa, el papel moneda se fabricó en Estocolmo, por el cambista Johan Palmstruch, en el año 1661, quien entrega un documento como contrapartida de los metales de oro y plata depositados por sus clientes, donde se reflejaba en dicho documento el valor que tenia a su favor el depositante, por lo tanto, éste podía ser negociado con terceros, como una garantía de los metales en poder del cambista. Con la fundación de los bancos centrales, después de los acuerdos de Bretton Wood en el 1944, el papel moneda, recibió el nombre de billete.

Con la expansión de las transacciones comerciales, a nivel internacional, surgieron documentos fiduciarios, como son los cheques, giros, letras de cambio, transferencias, etc., cuya utilidad es la de servir como medio de pago. Todos los tipos de monedas (metálicas o papel) son considerados dinero. Hasta las tarjetas de débito y crédito, pueden ser ubicadas en ese renglón. Ahora, el termino efectivo, solo aplicada a dos de los instrumentos mencionados: monedas y billetes; ambos, emitidos por una autoridad con suficiente poder económico para garantizar su utilización como medio de pago.

Pero volvamos al tema del presente artículo. Las autoridades monetarias de este país y los de otros países, están perdiendo la perspectiva social y económica que representa la circulación monetaria. Desde el punto de vista contable la palabra liquidez, solo se aplica al dinero en caja y el depositado en bancos, debido a la rapidez de su convertibilidad y capacidad de redención de compromisos contraídos. De este procedimiento, se puede demostrar la solvencia financiera de una empresa.

Sin darnos cuenta estamos restringiendo la libertad de elección de pago. La modernidad y las aplicaciones tecnológicas, poco a poco, están colocando al dinero en monedas y billetes en una posición de desventaja con respecto a los demás medios de pago. El uso del efectivo en las transacciones comerciales es de “una enorme importancia para la inclusión social y el acceso a los servicios básicos”, según el Consejo Económico y Social de la Unión Europea (CESE). Por tal razón, es que los expertos consideran que, una sociedad sin dinero en efectivo crea las bases para la desigualdad social, ya que el clamor popular, para definir la calidad de la situación económica, lo primero que expresa, es: “la cosa esta mala, el efectivo no está circulando”.

Los propulsores del dinero fiduciario y el plástico; inclusive el cibernético, entienden que el dinero en efectivo es un atractivo para el fraude, pero las estadísticas, dicen lo contrario. Las ultimas noticias de fraudes, indican que el efectivo ha disminuido y, en cambio, con el manejo de tarjetas, ha aumentado. No obstante, este panorama, el mercado y las leyes contra el lavado de activos, están empujando hacia una extinción del uso del efectivo en la adquisición de bienes y servicios. Debemos tener cuidado con sustituir el dinero en monedas y billetes, después de mas de dos milenios de uso ininterrumpido, tomando en cuenta que el progreso exhibido hasta ahora, en gran parte se debe al medio de pago conocido como el efectivo.

Por Julio Gutiérrez Heredia, CPA
Miembro 1001 del ICPARD
Auditor Forense

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