Opiniones

Togas sediciosas

Los abogados Cristian Alberto Martínez, Romer Jiménez y Elsa Trinidad Gutiérrez del equipo de la defensa de Adán Cáceres se creerán muy listos. El PLD acaba de elogiarlos y asociarse con ellos; se comprende: ahí no hay nada que hacer y nada que decir. Empero, hay un giro en el documento de dos cuartillas publicado por la defensa. A continuación, varios párrafos del documento muestran el componente sedicioso que, para mas fácil comprensión, se destaca en negritas.

Dicen los abogados que: “Se trata de denigrar y enlodar la función y honra del MAYOR GENERAL ADÁN B. CÁCERES SILVESTRE y la carrera militar en el país. Pone de lado la PEPCA que el MAYOR GENERAL ADÁN B. CÁCERES SILVESTRE tiene larga data sirviendo a la Patria en el DNI bajo el gobierno del PRSC (Joaquín Balaguer) y PLD (Leonel Fernández), Comandando las tropas dominicanas en Irak en el gobierno de Hipólito Mejía y como Jefe de Seguridad del Cuerpo Presidencial de Danilo Medina”.

El Mayor General Ada2n Cáceres está imputado y encarcelado. El uniforme militar no equivale a un blindaje contra la violación de la ley.
Nada hay en el expediente, en declaraciones ni actos de la Procuraduría que implique, contenga o de cualquier manera trate de involucrar, desmeritar ni desacreditar a las Fuerzas Armadas ni la carrera militar. La defensa y el PLD, frente a un cumulo de pruebas enorme y sabiendo que en derecho no podrían tener ganancia de causa asumen una estrategia. Atribuir a la acusación un espíritu y connotación adverso a las Fuerzas Armadas; alborotar el sector militar crear animadversión, politizar la acusación, desviar la atención insinuando un tono conspirativo que en realidad solamente a esa misma defensa le es imputable. Este no es un caso de ni contra las Fuerzas Armadas sino del Mayor General Cáceres y asociados.

“No ha importado el período ni el gobierno, los militares sirven a la Patria independiente del partido político del gobierno de turno. El MAYOR GENERAL ADÁN B. CÁCERES SILVESTRE tiene más de tres décadas sirviendo a la Patria. Ha puesto su vida en peligro para servir a la nación y recibe a cambio una exposición pública ilegal, injusta y tremendista”.

Está claro que la defensa debe tratar de invalidar el expediente y es un doble error como lo hacen: uno creer que nosotros no sabemos el papel y la función de los militares, a quien deben servir en cualquier sociedad o gobierno y dos pretender que los años en servicio de un oficial, en las condiciones que todos sabemos se viven en la República Dominicana confieren inmunidad alguna.

“La PEPCA ha llegado a la irresponsabilidad y ligereza, de publicar un listado completo, con nombres, cédula y salario, de todos los integrantes del Cuerpo de Seguridad Presidencial actual.

Esto refleja un manejo imprudente y peligroso de informaciones de seguridad nacional. Con esa información divulgada de manera irresponsable por la PEPCA, se pone en riesgo la vida de todos los miembros del cuerpo, del personal de inteligencia encubierto y en consecuencia la seguridad del presidente de la República, de su familia y de las personas de protección sensible para el estado. Con esos datos es fácil determinar la fuerza de reacción necesaria para doblegar la seguridad. Esta situación es alarmante e impresentable”.

Los sectores mas primitivos de la seguridad de los EEUU han mantenido a Julian Assange, fundador de Wikileak en prisión acusándolo, entre otros, del delito de revelar información que pone en peligro a personas y operativos militares y de seguridad de EEUU en Iraq en medio de la Guerra contra el Terror. ¡Ohh Dios! Aquí no se ha puesto en peligro a nadie, aquí no hay amenaza mas que aquella que emana de los narcos y la guerra de Iraq es el peor ejemplo que puede ponerse; fue una guerra ilegal desde el primer hasta el ultimo día y solamente la conducta inútil, imbécil y servil de Hipólito Mejía comprometió nuestro país en semejante despropósito.

“La grave confusión que tiene la PEPCA entre su obligación de investigar objetivamente y su afán de perseguir y desacreditar la función militar encarnada hoy en el MAYOR GENERAL ADÁN B. CÁCERES SILVESTRE, lleva un mal mensaje a los uniformados que día a día arriesgan su vida, sólo para exponerse a ser sometidos a un proceso sin respeto alguno a los derechos más básicos, a su honor y dignidad como persona.

No sólo la función militar recibe una estocada con este evento desafortunado. También sufre sensiblemente la comunidad cristiana evangélica. El PEPCA pretende desacreditar la fe y la filantropía que caracteriza a la comunidad creyente. Lo denunciado se evidencia con el proceso ilegal seguido en contra de la Asociación Campesina Madre Tierra, entidad sin fines de lucro, que sin haber sido citada o escuchada previamente, ha sido desacreditada, intervenida y puesto en riesgo su operatividad”.

Afán de perseguir y desacreditar la función militar dicen los abogados para quienes la acusación contra el Mayor General Adán Cáceres es una “estocada”. Por lo tanto y según esa lógica, el Ministerio Público incurre en agresión, descrédito y persecución de la función, personal y/o carrera militar por el solo y simple hecho de investigar, imputar y arrestar a un oficial contra quien existe tal acumulo de pruebas.

Detrás de la estrategia de defensa de los abogados y asesores del danilismo involucrados hay otras intenciones:

a.- Crear la falsa imagen que antagoniza todo el gobierno y la Procuraduría con las Fuerzas Armadas para fragilizar uno y tratar de inhibir la otra.

b.- Promover un clima de inseguridad ciudadana insinuando que está en marcha un enfrentamiento entre la autoridad civil y los militares cuando en realidad se trata de las imputaciones a un oficial.

c.- Es cierto o debe serlo que Cáceres no es el único alto oficial comprometido en acciones dolosas; deben haber otros pero está claro que la inmensa mayoría no lo está. Intentan capitalizar el caso individual para tratar de generar un malestar grupal y lo peor de todo, se asocian a los malandrines civiles, para sumando fuerzas, tratar de frenar la acción judicial.

d.-La declaración del PLD al respecto ilustra a la perfección no solamente la complicidad, sino la dependencia del PLD de la corrupción, la politización evidente del accionar militar y desnudan la estrategia: juntar a todos los malos para tratar de frenar el adecentamiento del país y el triunfo de la acción judicial no subordinada a una gestión política.

Por Melvin Mañon

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *